En las décadas de 1970 y de 1980 se iniciaron las siembras de árboles de Teca en la cuenca del Río Mala Noche y sus afluentes, en los cerros que se miran desde Playa Sámara (cantón Nicoya) y desde Playa Carrillo (cantón Hojancha). Algunos de los propietarios de esas tierras no respetaron las antiguas tradiciones de no cortar el bosque a 20 metros de cada lado de las quebradas, riachuelos y ríos. Bajo el lema "árboles son árboles" arrasaron con los cordones de bosque natural y sembraron Teca para sacar madera a los siguientes 8 años.
Según Wikipedia, la Teca es originaria del sudeste Asiático, de países como Malasia, Tailandia, Indonesia y Birmania o Myanmar. Crece en suelos planos y profundos, llamados aluvión.
En los cerros de Nicoya, se ha visto que promueven la erosión del suelo, ya que cuando las hojas caen no permiten que otras especies de plantas prosperen. Un suelo que tenga una pendiente alta y que no tenga vegetación que sostenga la tierra cuando llueve, está propenso a la erosión.
Y con aguaceros torrenciales en esos cerros parados, tierra, arena, grava, piedras y rocas se los lleva el agua y van a parar al río. Todo este material lo va jalando la corriente del Río Mala Noche y cuando llega a la parte llana, lo más pesado se va quedando y lo liviano llega al mar.
He visto en la Bahía de Sámara como se tiñe el mar en la desembocadura del río Mala Noche con barro y tierra en la época lluviosa.
Lo que queda en el lecho o cauce del río y en el estero es arena y piedras y con el tiempo se va acumulando, es decir sedimentando, que atora las raíces del manglar, no deja espacio para la laguna y los árboles de mangle se empiezan a morir.

